Encuesta del gobierno revela fuerte recuperación en valoración de FF.AA.
En junio de 1990, a pocos meses del retorno a la democracia, una encuesta del CEP mostraba a las Fuerzas Armadas como la institución peor evaluada del país. Veinte años después y tras cuatro gobiernos de la Concertación, la percepción de la ciudadanía respecto de las ramas castrenses ha cambiado fuertemente.
Según una encuesta encargada por el gobierno y realizada por la consultora TNS Time, un 95% considera que las Fuerzas Armadas son “importantes” o “muy importantes” para Chile. Además, un 96% cree que son “necesarias” o “muy necesarias” para el país.
Otro cambio en la percepción sobre las FF.AA. queda en evidencia con la pregunta de cuál frase representa mejor su forma de pensar sobre estas instituciones: un 75% de los consultados estima que “son patrimonio de todos los chilenos”, mientras que un 23% cree que “representan a un sector de la sociedad”.
En todo caso, la evaluación de las FF.AA. ya había mejorado en los últimos años. Según la encuesta CEP de marzo de 2008, un 51% aprobaba a estas instituciones. Y en un sondeo similar de octubre de 2009, la aprobación subió a un 63%.
Uno de los hitos que marcó un giro en la valoración de las FF.AA. fue el simbólico discurso del “nunca más” que hizo en 2003 el entonces comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, en alusión al golpe militar de 1973 y las violaciones de los derechos humanos.
La encuesta fue encargada por la Subsecretaría de Guerra a fines del año pasado, con el objetivo de establecer las “visiones de la ciudadanía sobre las FF.AA. en la perspectiva del Bicentenario”. El trabajo de campo se realizó entre el 13 de noviembre y el 17 de diciembre del año pasado, e incluyó a 2.000 encuestados de todo el país.
Otra de las conclusiones que arroja el estudio apunta a la relación entre el Ejecutivo y las instituciones castrenses. De acuerdo a la encuesta, un 87% cree que las FF.AA. colaboran con el gobierno y un 8% dice que son un obstáculo.
Si bien esta percepción ciudadana fue consultada mucho antes del terremoto que azotó al centro sur del país, sus resultados se conocen en medio de la polémica por las declaraciones cruzadas entre La Moneda y los jefes militares, debido a su reacción para enfrentar la catástrofe.
A esta polémica se sumaron las críticas por la demora del gobierno en ordenar que los militares salieran a controlar los saqueos en las zonas afectadas por el sismo. Esta decisión generó un debate interno en La Moneda, en el que algunos asesores de la Presidenta Michelle Bachelet se inclinaron por no terminar el gobierno con uniformados en la calle.
“Para una coalición que ha gobernado el país por 20 años y que luchó contra la dictadura militar, la idea de tener a los militares en la calle no fue fácil”, dijo la semana pasada el ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, explicitando la postura de algunos personeros de Palacio.





